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1-0, Toquero (min 9)
1-1, Touré Yaya (min 32)
1-2, Messi (min 54)
1-3, Bojan (min 57)
1-4, Xavi (min 64)
David Saura (enviado especial)
Tres años después de París, el Barça vuelve a levantar un título. La remontada contra el Athletic (1-4) da el primer título de la temporada a un equipo que ha vuelto a dar una lección de buen gusto y de fútbol creativo. Vuelve el fútbol total.
Mestalla ha vivido este miércoles, con la final de Copa, la primera etapa de una carrera con tres
pruebas, hacia el triplete. La primera ya está en el saco. La segunda la tiene ya medio hecha y la
tercera acabará en Roma. Nadie ha dicho que será fácil, pero si, pese a las bajas y el cansancio
físico, el Barça de Guardiola sigue jugando como lo está haciendo hasta ahora, conseguirá el
maillot amarillo el 27 de mayo.
El estreno de Guardiola
En Mestalla, la clase del Barça se ha combinado con un espíritu competitivo envidiable, que
ha sabido rechacerse de la incomodidad de recibir un gol en el minuto 9. La remontada ha sido
contundente y abrumadora. El técnico Pep Guardiola estreno su palmarés de entrenador con una
declaración de intenciones clara. El fútbol está de enhorabuena.
Choque de estilos
El partido, con dos clubs que llevan en su ADN esta competición, se planteaba como un choque
de estilos, con una manera de entender el fútbol totalmente opuesta. El juego de toque y de
combinación corta del Barça contra el juego físico y aéreo del Athletic Club. Y la primera parte ha
respondido a las expectativas.
Corría el minuto 9, cuando el Athletic tenía su primer córner, después de una gran parada de
Pinto. El centro cerrado de Yeste al segundo palo ha encontrado a Toquero, que, avanzándose a Keita
y Xavi, ha enviado de cabeza el balón a la red. Como por ejemplo hizo Endika hace 25 años, los
vascos se avanzaban en el primer tramo del partido. Y eso situaba el encuentro en una perspectiva
idónea para los rojiblancos.
La brújula, para Xavi
Este gol inicial coincidía con las dificultades del Barça para sacar el balón desde atrás,
fruto de la intensa presión sobre los centrales y laterales. Pero después de 15 minutos de
desorientación, Xavi ha recuperado la brújula del juego del Barça y el partido se ha girado como un
calcetín. Los pases interiores a Eto'o y Bojan, que superaban la espalda de los defensas,
anunciaban la mejora del juego. De hecho, Eto'o podría haber empatado el partido en el minuto 20,
después de un pase excelso del ‘6' del Barça, pero al camerunés le ha faltado la chispa
necesaria para chutar de primeras.
Touré se viste de Messi
Además, el Barça volvía a ser quién más presionaba al Athletic y le obligaba a rifar cada
pelota desde atrás. La mejora del Barça era evidente y se ha visto recompensada en el minuto 30. El
protagonista inesperado ha sido Touré, hoy reconvertido en central. En una jugada en la que ha
combinado potencia y técnica, el jugador marfileño, que ha arrancado desde el centro del campo con
el balón controlado, se ha deshecho de todos los jugadores que le salían al paso y ha conectado un
tiro potente y raso, que ha entrado, ajustado al palo, en la portería de Gorka.
Los dos goles reflejaban la manera de entender el juego de los dos equipos. Un gol de córner
por superioridad aérea contra otro de técnica depurada. Además, las sensaciones que dejaban a uno y
otro equipo, antes del descanso, eran muy diferentes. De hecho, el Barça podría haberse ido al
descanso con un marcador favorable si un tiro de falta lejana de Alves, que se ha desviado muy
cerca de la escuadra, hubiese encontrado la portería contraria.
Una reanudación fulgurante
En la reanudación, el partido ha comenzado al igual que ha acabado, con dominio incontestable
del Barça. Y la muestra más clara han sido tres acciones casi consecutivas de Messi, que lo
intentaba de todas las maneras. Se olía el gol. Y ha llegado, en el minuto 52, con un protagonista
evidente: Leo Messi. El argentino ha recuperado un rechace de dentro del área de los vascos para
acribillar Gorka y celebrar la remontada con la afición del Barça.
Más y más
Las cosas volvían a su lugar natural, con la recompensa de la victoria parcial al equipo que
ofrecía la mejor propuesta futbolística. Lejos de escatimar esfuerzos y de especular, el equipo ha
ido descaradamente a por el partido, contra un rival que perdía pegada a cada minuto que pasaba.
El ejemplo más claro de estas sensaciones ha sido el tercer gol. Alves ha recuperado un balón
en su área, lo ha sacada hacia Messi, que ha lanzado el contragolpe. El argentino ha pasado en
profundidad a Bojan, que ha definido como los ángeles. Cuando parecía que el pase a Eto'o era el
más fácil, el delantero de Linyola ha sabido esperar y, con el balón en movimiento, lo ha ajustado
al palo largo de la portería rival.
Fútbol total
El alud de juego era abrumador para el equipo de Caparrós, que no sabía como afrontar lo que
se le venía encima. Por sí no hubiese sido suficiente, el Barça ha rematado el partido con otro de
los recursos más lavables de esta temporada: el juego a balón parado. En una falta muy cerca de una
esquina del área pequeña, Xavi ha hecho un gol magistral. De nueve buscando el palo, el de Terrasa
ha hecho pasar el balón por la cruceta, allí donde los porteros no tienen nada que hacer.
Quedaban 25 minutos para acabar el partido, pero la final tenía ya muy pocas cosas paor
explicar. Ya las había explicado todas un Barça demoledor, ambicioso y, tres años después, de nuevo
ganador.
El último partido del Barça en la Copa fue en Mallorca, donde selló el acceso a la final de
Mestalla. Fue un encuentro vibrante en el que Pinto, que paró un penalti a Martí, y Messi, que hizo
el gol que certificaba la clasificación de los de Guardiola para la final, fueron los grandes
protagonistas.
La isla puede volver a vivir una nueva celebración azulgrana este fin de semana, por segunda
vez en poco más de dos meses, si el equipo se proclama campeón de Liga. Es un lugar para sonreír.
Roger Bogunyà
Mestalla acoge la final deseada entre los dos Reyes de Copas (22.00 h, TV3, TVE y R@dio Barça). El Barça aparca la Liga y la Champions para asaltar el torneo del KO ante unos leones difíciles de domar.
Del 29 de abril de 1998, fecha en la que el
FC Barcelona levantó la última Copa del Rey
, al 13 de mayo de 2009 han cambiado muchas cosas. En el primer equipo, por ejemplo, no queda
ninguno de los futbolistas de aquella plantilla. En este tiempo –4.030 días, para ser
exactos-, se han producido seis cambios de entrenador y se han ganado una Liga de Campeones, tres
Ligas y dos Supercopas de España, pero ninguna Copa del Rey. Hoy, más de once años después, eso
también puede cambiar.
Dos Reyes, un trono
En la final de esta noche habrá más que un título
en juego. El Barça y el Athletic Club lucharán por el trono de Copa: los dos equipos encabezan la
clasificación histórica de títulos levantados en esta competición –24 han ganado los
catalanes, 23 los vascos- y servirá la cita de Mestalla o bien para ampliar diferencias o bien para
deshacerlas. A pesar de que este liderazgo haga pensar lo contrario, ambos llegan a la final
después de muchos años de sequía en la Copa, con 11 y 24 años, respectivamente, sin jugar ninguna
final.
Dinámicas positivas
Llegan un equipo y el otro inmersos en una dinámica positiva, parecida, pero en situaciones
completamente diferentes. El Barça acaricia la Liga y aún opta a los tres títulos, mientras que el
Athletic Club hace tiempo que únicamente piensa en el encuentro de esta noche. Así quedó patente el
último fin de semana: los unos salieron con el mejor equipo posible para hacerse matemáticamente
con el título de Liga contra el Villarreal y los otros reservaron más de medio equipo contra el
Betis pensando en la final. Desde el domingo que los vascos están en Valencia.
Sin Iniesta, con Llorente
En cuanto a las ausencias, en cambio, la dinámica
sí que es opuesta.
Guardiola
tendrá que alinear un equipo sin los lesionados Milito, Márquez, Henry, Iniesta y Jorquera y
sin el
sancionado Abidal
.
Caparrós
, por su parte, ha recuperado a tiempo al goleador Fernando Llorente y a David López, dos
piezas fundamentales durante toda la temporada de los vascos.
En el equipo azulgrana se añade, además, la duda del once que sacará Guardiola en la final.
Hasta ahora, ha sido un equipo bastante diferente al de la Liga, con Pinto, Cáceres, Hleb o Bojan
como algunos de los hombres protagonistas. Los héroes de la Liga, sin embargo, son otros, como
Eto'o, que prácticamente no ha participado en la Copa. Seguramente, las lesiones obligarán a
Guardiola a hacer una mezcla de ambos para el encuentro en Mestalla.
Quieren la 25ª
De todos modos, juegue quién juegue por parte
azulgrana, todos saben que el Athletic Club saldrá a morder, como ya pasó en la vuelta de las
semifinales, en la que pasó por encima del Sevilla en un partido total de los leones. La
intensidad, clave aquel día, volverá a ser uno de los factores esta noche, así como superar la
emotividad que puede suponer –sobre todo por parte bilbaína- volver a una final de estas
características después de tanto tiempo. Promete ser un partido de alta tensión y la espera, de
once años para el barcelonismo, puede quedar rápidamente olvidada si se levanta la vigésima-quinta.