A continuación os reproducimos el discurso que el presidente Joan Laporta pronunció el 22 de enero de 2008 en Ginebra durante el acto de firma del acuerdo con UNCHR/ACNUR.
Señoras y señores,
La razón de ser del FC Barcelona es el fútbol.
Las personas que fundaron el club a finales del siglo XIX querían jugar al fútbol. Eran
hombres que habían hecho del deporte su forma de vida. Por esta razón se encontraron y fundaron el
FC Barcelona.
Aun así, aquellos mismos hombres, a medida que el club se hacía grande, procuraron insertar
el club en el entramado social de Catalunya.
Es decir, que enseguida fueron conscientes de que el FC Barcelona formaba parte de la
sociedad civil catalana y que tenía que actuar en consecuencia.
Desafortunadamente, nosotros, los catalanes, entendemos el sufrimiento que comporta ser
forzados a alejarnos de nuestra tierra y de nuestra familia. Eso mismo pasó durante un periodo de
nuestra historia como consecuencia de una guerra civil.
Miren, nosotros acostumbramos a decir que Catalunya es una nación sin estado. Esto no es del
todo preciso, ya que, hoy en día, somos parte del Estado español. Más allá de esto, a menudo
Catalunya ha sido una nación con no sólo uno, sino dos, estados, que nos han pedido que nos
integrásemos.
Tal vez por eso, los catalanes, la sociedad civil catalana, ha tenido que espabilarse y tomar
conciencia que debía hacer todo cuanto el estado dejaba de hacer.
El 26 de noviembre, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, el señor
António Guterres, afirmaba en su discurso ante el tercer simposio sobre responsabilidad social
corporativa y asistencia humanitaria que hacía falta un compromiso de la sociedad civil, de los
medios de comunicación y del sector privado para afrontar lo que considera las tres grandes causas
que hacen que las personas se vayan de sus lugares de origen y se conviertan en refugiados: la
pobreza, el cambio climático y la degradación del medio ambiente y los conflictos y las
persecuciones.
Decía también el señor Guterres que los movimientos están haciendo que nuestras sociedades
sean multiétnicas, multireligiosas y multiculturales.
El FC Barcelona, al igual que el resto de clubs de fútbol y entidades deportivas, es un
reflejo de la sociedad. La globalización ha abierto los mercados, y hoy todos los clubs tenemos en
nuestras plantillas y en nuestra cantera jugadores de cualquier parte del mundo, de todas las
etnias y de todas las religiones del mundo.
No creo que los clubs de fútbol seamos un caso único, pero somos un buen observatorio para
captar la evolución de nuestras sociedades.
Todas estas reflexiones tienen como objetivo hacer entender por qué un club de fútbol se
dispone a firmar un acuerdo con la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados.
Porque tenemos conciencia social, porque entendemos que el fútbol y el deporte, sus valores
de esfuerzo, de disciplina, de sacrificio y de trabajo en equipo, son herramientas idóneas para
educar nuestras sociedades.
Porque creemos que es de justicia volver a la sociedad una parte de lo mucho que nos da todos
los días.
Porque no cuesta nada mirar de hacer felices a los niños, y su sonrisa es el mejor triunfo.
Este compromiso social del FC Barcelona nos ha llevado, por medio de nuestra Fundación, a
adherirnos en el año 2006 a los Objetivos de las Naciones Unidas para el Desarrollo del Milenio y a
firmar sendos acuerdos con Unicef y la Unesco.
Además de estos acuerdos globales, desde la Fundación del FC Barcelona impulsamos programas y
jornadas educativas que tienen como eje de actuación el deporte entendido como herramienta para la
inclusión social de los niños más vulnerables para mejorar el acceso a la educación y la formación
entre los niños y los jóvenes y para promover los valores del deporte como herramienta educativa
para hacer mejores nuestros ciudadanos.
El acuerdo que firmamos con ACNUR va en este sentido: sensibilizar la sociedad en general
sobre la situación de elevada vulnerabilidad que afecta los millones de refugiados que hay en el
mundo y la importancia que el deporte tiene como herramienta educativa y de inclusión social.
Hemos optado por un enfoque integral de la educación que abastezca la nutrición, la
educación, la asistencia sanitaria, el acceso al agua potable, el soporte psicosocial, la
protección legal y la igualdad de géneros.
Es un acuerdo inédito. Por primera vez, ACNUR y un club de fútbol trabajarán juntos en
programas concretos para apoyar y proteger a los refugiados y los desplazados, y se dará una
atención especial a los niños, para garantizar un desarrollo físico, emocional y intelectual
adecuado mediante el deporte.
Estos programas los desarrollaremos de manera conjunta en los campos, los asentamientos y los
países que acordamos, y seremos los responsables de encontrar la financiación necesaria.
Con este acuerdo, ACNUR y el FC Barcelona asumimos ante el mundo un compromiso
extraordinario. Somos conscientes, plenamente y absolutamente. Es un compromiso que nos anima y nos
ilusiona.
Es el partido más difícil del FC Barcelona. Estamos preparados para jugarlo.
Muchas gracias.